Calidad nutricional de la dieta
El valor nutritivo de la dieta que consume una persona o de la dieta que se está programando depende de la mezcla total de los alimentos incluidos y también de las necesidades nutricionales de cada persona. Conviene recordar que no hay alimentos buenos o malos sino dietas ajustadas o no a las necesidades nutricionales de cada persona.
El juicio de calidad de alimentos concretos o de unos pocos alimentos, puede conducirnos a sacar conclusiones erróneas sobre la idoneidad nutricional de un alimento. Criterios de calidad Para juzgar la calidad de una dieta desde el punto de vista nutricional pueden emplearse diferentes índices o parámetros de referencia, según las recomendaciones actuales, que se describen a continuación:
-Hábitos alimentarios y variedad de la dieta
-Número de comidas realizadas y energía aportada por cada una de ellas
-Aporte de la ingesta de energía y nutrientes a las ingestas recomendadas
-Energía
-Densidad de nutrientes
-Perfil calórico o rango aceptable de distribución de los macronutrientes
-Calidad de la grasa
-Calidad de la proteína
-Fibra dietética
-Minerales
-Vitaminas Hábitos alimentarios y variedad de la dieta.
Un aspecto importante a la hora de juzgar la calidad de una dieta es valorar los hábitos alimentarios: qué alimentos se consumen habitualmente, cuáles no y por qué motivos; número de alimentos distintos (variedad de la dieta); cómo están distribuidas las comidas, dónde se realizan y a qué horas.
Evidentemente si una persona no tiene costumbre o posibilidad de realizar un desayuno abundante, programar uno de estas características en una dieta, sin una educación nutricional previa, puede ser un total fracaso pues no se consumirá. La dieta mediterránea tradicional puede ser un modelo a seguir, con las modificaciones que requiera cada grupo de población, para aquellas personas que deseen mejorar su alimentación.
El valor nutritivo de la dieta que consume una persona o de la dieta que se está programando depende de la mezcla total de los alimentos incluidos y también de las necesidades nutricionales de cada persona. Conviene recordar que no hay alimentos buenos o malos sino dietas ajustadas o no a las necesidades nutricionales de cada persona.
El juicio de calidad de alimentos concretos o de unos pocos alimentos, puede conducirnos a sacar conclusiones erróneas sobre la idoneidad nutricional de un alimento. Criterios de calidad Para juzgar la calidad de una dieta desde el punto de vista nutricional pueden emplearse diferentes índices o parámetros de referencia, según las recomendaciones actuales, que se describen a continuación:
-Hábitos alimentarios y variedad de la dieta
-Número de comidas realizadas y energía aportada por cada una de ellas
-Aporte de la ingesta de energía y nutrientes a las ingestas recomendadas
-Energía
-Densidad de nutrientes
-Perfil calórico o rango aceptable de distribución de los macronutrientes
-Calidad de la grasa
-Calidad de la proteína
-Fibra dietética
-Minerales
-Vitaminas Hábitos alimentarios y variedad de la dieta.
Un aspecto importante a la hora de juzgar la calidad de una dieta es valorar los hábitos alimentarios: qué alimentos se consumen habitualmente, cuáles no y por qué motivos; número de alimentos distintos (variedad de la dieta); cómo están distribuidas las comidas, dónde se realizan y a qué horas.
Evidentemente si una persona no tiene costumbre o posibilidad de realizar un desayuno abundante, programar uno de estas características en una dieta, sin una educación nutricional previa, puede ser un total fracaso pues no se consumirá. La dieta mediterránea tradicional puede ser un modelo a seguir, con las modificaciones que requiera cada grupo de población, para aquellas personas que deseen mejorar su alimentación.
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